Hay tres formas de solucionar un conflicto, estas son escalar, desescalar, o salir de la situación.

Supongamos una situación común. En un bar, un borracho molestando o buscando pelea y se encuentra con vos que estabas tranquilo.

Escala el conflicto, sea verbal o físicamente y tu respuesta es escalarlo un poco más. El te insulta y te empuja, vos lo insultas y lo empujas, y así siguen hasta que vuela un puño y terminan a los golpes. De ahí a cuanto mas pueda escalar es cuestión de cada caso.

Cual debería ser tu respuesta? Si es posible, irte. Evitar el problema. Pero no siempre es posible.

Entonces debes optar entre dos opciones. O escalas, o desescalas.

Pero es hora de actuar de una manera extrema. No puede haber términos medios, no puede haber grises, porque el gris te va a llevar a la situación violenta muy seguramente.

Una de las opciones es desescalar. Decirle que no queres problemas, que está todo bien, que te disculpe, agachar la cabeza e irte del lugar. Quizas esto funcione, o quizas no. Haber tomado esta actitud no implica que si no podes solucionar el problema, adoptes luego la actitud contraria (escalar) o incluso te defiendas aplicando Krav Maga.

La otra opción es escalar, pero escalar absolutamente. No sirve que escales de a poco, como tampoco sirve que desescales de a poco. Si pensas en escalar entonces deberías actuar como un maniático, arrancarte los pelos, golpear a la pared, golpear y zapatear sobre el piso, gritar y otras cosas que puedas hacer, de modo que demuestres que sos una persona potencialmente muy peligrosa y con la que no conviene meterse.

Pero lo importante es ser extremo. Si escalo, mi actuación debe ser muy convincente, y si desescalo, no debería después volver y reirme con mis amigos, o cuchichear con ellos.